viernes, 15 de junio de 2012

EL CURA BROCHERO p. Leonardo Castellani

El Cura BROCHERO es un modelo de sacerdote tal como lo necesita nuestra patria. Y lo es, porque antes que Cura fue un auténtico argentino, totalmente consciente de su identidad, arraigado como árbol añoso a lo más genuino de nuestra tradición.

Editó: Lic. Gabriel Pautasso

El Siervo de Dios JOSÉ GABRIEL del ROSARIO BROCHERO nació en los aledaños de Santa Rosa de Río Primero, Córdoba de la Nueva Andalucía, el 16 de marzo de 1840. Creció en el seno de una familia de profunda vida cristiana. Era el cuarto de diez hermanos, que vivían de las tareas rurales de su padre. Dos de sus hermanas fueron religiosas del Huerto.
Habiendo ingresado al Colegio Seminario Nuestra Señora de Loreto el 5 de marzo de 1856, fue ordenado sacerdote el 4 de noviembre de 1866, celebrando su primera Misa el 10 de diciembre del mismo año.
Como ayudante de las tareas pastorales de la Catedral de Córdoba, desempeño su ministerio sacerdotal durante la epidemia de cólera que desbastó a la ciudad.
Siendo Prefecto de Estudios del Seminario Mayor, obtuvo el título de Maestro en filosofía por la Universidad de Córdoba.
A fines de 1869 asumió el extenso Curato de SAN ALBERTO, de 4.336 kilómetros, con poco más de 10.000 habitantes que vivían en lugares distantes sin caminos y sin escuelas, incomunicados por las Sierras Grandes de más de 2.000 metros de altura. El estado moral y la indigencia material de sus habitantes eran lamentables. El corazón apostólico de BROCHERO no se desanima, sino que desde ese momento dedicará a educar y promocionar a sus lugareños.
Al año siguiente de llegar, comenzó a llevar a hombres y mujeres a Córdoba, para hacer los Ejercicios Espirituales. Recorrer los 200 kilómetros requería tres días a lomo de mula, en caravanas que muchas veces superaban las quinientas personas.
Más de una vez fueron sorprendidos por fuertes tormentas de nieve. Al regresar, luego nueve días de silencio, oración y penitencia, sus feligreses iban cambiando de vida, siguiendo el Evangelio y buscando el desarrollo económico de la zona.
En 1875, con la ayuda de sus feligreses, comenzó la construcción de la Casa de Ejercicios de la entonces Villa del Tránsito, localidad que hoy lleva su nombre.  Fue inaugurada en 1877 con tandas que superaron las 700 personas, pasando por la misma durante el ministerio parroquial del Siervo de Dios más de 40.000 personas. Para construirla recogió limosnas en cuatro provincias argentinas: Córdoba, San Luis, La Rioja y San Juan. Se cumplía así su grito de confianza y de triunfo al tirar la primera piedra en los cimientos de la Casa: “Te jodiste, Diablo”
Para complemento construyó más de construyó la casa para las religiosas que atenderían los Ejercicios, a la cual se anexó luego el Colegio de niñas, y la residencia para los sacerdotes, a la cual debía franquear un colegio de varones.
Con sus feligreses construyó más de 200 kilómetros de caminos y varias iglesias, fundó pueblos y se preocupó por la educación de todos. Solicitó ante las autoridades y obtuvo mensajerías, oficinas de correo y estafetas telegráficas. Proyectó el ramal ferroviario que atravesaría el Valle de Traslasierra uniendo Villa Dolores y Soto para sacar a sus queridos serranos de la pobreza en que se encuentran, “abandonados de todos, pero no por Dios”.
Predicó el Evangelio asumiendo el lenguaje de sus feligreses para hacerlo comprensible a sus oyentes. Celebró los sacramentos, llevando siempre lo necesario para la Misa en las arganas de su mula. Ningún enfermo quedaba sin los sacramentos, para lo cual ni la lluvia ni el frío lo detenían. “Yo el diablo me a robar un alma”, decía. Se entregó por entero a todos, especialmente a los pobres y alejados, a quienes buscó solícitamente para hacerlo para acercarlos a DIOS.
Pocos días después de su muerte, el diario católico “Los Principios” de Córdoba de la Nueva Andalucía, escribe: “Es sabido que el Cura BROCHERO contrajo la enfermedad que lo ha llevado a la tumba, porque visitaba largo y hasta abrazaba a un leproso abandonado por ahí”. Debido a su enfermedad, renunció al Curato, viviendo unos años con sus hermanas en su pueblo natal. Pero respondiendo a la solicitud de sus antiguos feligreses, regresó a su casa de Villa del Tránsito, muriendo leproso y ciego el 26 de enero de 1914.
(“EL CURA BROCHERO” cartas y sermones, Conferencia Episcopal Argentina, Presentación de S. E. R. Cardenal RAÚL F. PRIMATESTA, Buenos Aires, 872 páginas).

+UN CENTENARIO GLORIOSO por LEONARDO CASTELLANI+
Poco observado ha pasado este año el cincuentenario de la muerte del nombrado CURA BROCHERO y el centenario de su ordenación clerical. Sin embargo el departamento oficial lo recordó con un acto muy digno en el Correo Central, con una nutrida y amena conferencia del poeta cordobés (Gaspar Pío) DEL CORRO, y con la emisión de un sello postal con que las energías facciones del criollo de linaje castellano, popularmente “CURA GAUCHO”. El cura gaucho fue un santo y una de las puras siluetas de nuestra historia.
Tres santos solamente ha habido en nuestro país (olvidando dos incanonizables) que son el CURA BROCHERO, el Obispo ESQUIÚ y la Beata ANTULA.    
JOSÉ GABRIEL DEL ROSARIO BROCHERO  y DAVILA nació en 1840 en el puesto campestre Carreta Quemada, y no en Santa Rosa como reza su fe de bautismo, conforme ha puesto en claro el último de sus biógrafos, P. ANTONIO AZNAR S. J. Este misionero -  que ha seguido los pasos del otro misionero serrano no sólo con su pluma sino con su vida – produjo en 1951 una biografía de la cual dijo Monseñor de la Rioja que era la primera excelente; no reparando quizás en la escrita antes por Don RAMÓN CÁRCANO, nada despreciable. Primero de todos MARTÍNEZ ZUVIRÍA en su prístina novela FLOR DE DURAZNO había revelado (con el nombre transparente de FILOMÓN ROCHERO) la pintoresca y pertinaz tradición oral cordobesa acerca del cura gaucho – y canónigo de la Catedral y maestro de Filósofo – que ha servido a AZNAR para reconstruir su heroica VIDA. Acaba de hacerlo en una nueva biografía más brece, que es amena, exquisita, completa; elegantemente editada por el Colegio Sagrada Familia (Bouchardo 260) de Córdoba. La habían precedido, además de la susodicha, una serie de monografías sobre puntos particulares, recopilados en 20 años de viajes misionales, a saber: “El Padre Brochero y la Beata Antula”; “Las dos banderas y el Cura Brochero”; “Los “caranchos” y el Cura Brochero”; “El Cura Brochero y la Eucaristía”.
También pertenece a esta bibliografía incompleta el enjundioso ensayo filosófico BROCHERO de VIDAL FERREYRA VIDELA, Buenos Aires, 1964, edición del autor.
Su vida y su recia figura están resumidas insuperablemente en aquel libro. Ordenado sacerdote, fue mandado de cura a San Alberto más allá de Pampa de Achala – cordillera de 2.000 metros que había que trasponer a mula -. Allí emprendió la construcción de la Iglesia, fue desairado por el vecindario, y se puso él mismo de albañil y maestro de obra. Allí se quebró una pierna al bajar una cuesta trayendo una viga a cinchas. Lo mismo hizo después en el Tránsito – Iglesia y Casa de Ejercicios – pueblo de su curato que se volvió su centro de operaciones y hoy lleva su nombre. Cuando los indolentes criollos vieron alzarse las paredes por milagro, se desperezaron, y empezaron a ayudar a porfía a cambio de caña y yerba; y es fama qe hasta abogados, médicos, sacerdotes y legisladores que venían de visita, contagiados echaban una manito; y que mujeres serranas con sus guaguas a cuestas traían cal viva a pie y en árganas de la canteras de Panaholma. El caso es que los edificios de “El Tránsito” calculados por los ingenieros de JUÁREZ CELMAN en 400.000 pesos los hizo DON GABRIEL con 52.000… de limosnas; conseguidas con lágrimas algunas veces.  
Impresos solamente tenemos de él dos sermones, el Prontuario de los Ejercicios, y las décimas que comienzan:

Acúsome Padre Santo
Que adoro a una ingrata bella
Que es más linda que una estrella
Por eso la quiero tanto…

De modo que aunque “dio su luz a la patria” ha sido perla más que diamante; y no es probable que su luz llame la atención de Roma, cuando ni de sus compatriotas la ha llamado mucho.

Dijo la perla al diamante
Mucho más valgo que tú:
De negro carbón naciste
Y yo de la mar azul.
Y le contesto el diamante:
Tu mérito es muy común
 Eres blanca y serás siempre
Yo soy negro y vierto luz.

*Dinámica Social* revista, nº 151, Noviembre-Diciembre de 1964. Buenos Aires, Argentina.
 
+LEONARDO CASTELLANI CRITICA LITERARIA NOTAS A CABALLO DE UN PAÍS EN CRISIS, EDICIONES DICTIO, BUENOS AIRES, pág. 445-451.+

Y CON ESTA REFLEXIÓN TERMINO
Una buena parte de los argentinos seguimos viviendo con identidad prestada. Nos han inculcado prolijamente desde la niñez que nuestra patria es grande, inmarcesible, heroica, llena de próceres que pueblan las paredes de las aulas, granero del mundo, con su bandera nunca atada al carro de ningún vencedor de la tierra…
Esa patria no existe. Pero, al amparo de tales teorizaciones, se ha marginado al país autóctono por medio de una política pensada mirando hacia el hemisferio norte y ejecutada desde el puerto de Buenos Aires.
Esa política nos ha dificultado el robustecimiento de la identidad nacional.
JOSÉ GABRIEL BROCHERO era un mestizo, un hombre “de tierra adentro”, un hombre consustanciado con su entorno, un producto puro de esa mezcla de lo hispano con lo indígena, que constituye el sustrato de nuestra nacionalidad. (GRECIA, ROMA y ESPAÑA). El Cura BROCHERO es un modelo de sacerdote tal como lo necesita nuestra patria. Y lo es, porque antes que Cura fue un auténtico argentino, totalmente consciente de su identidad, arraigado como árbol añoso a lo más genuino de nuestra tradición. Por eso es tan importante revalorizar hoy su estampa CRIOLLA; porque este país adolescente que todavía somos debe seguir marchando de estas figuras nuestras hacia el reconocimiento y robustecimiento de su ser propio.
Para una nación queremos “NUESTRA”, un santo irremediable “NUESTRO”.

*ESTEBÁN FELGUERAS, EL CURA BROCHERO. Más nuestro que el pan casero. Editorial Bonum, Buenos Aires, 2010.*

*ORACION PARA PEDIR LA BEATIFICACIÓN DEL CURA BROCHERO*

SEÑOR,
DE QUIEN PROCEDE
TODO DON PERFECTO,
TÚ DISPUSISTE QUE
JOSÉ GABRIEL DEL ROSARIO
FUE PASTOR Y GUÍA
DE UNA PORCIÓN DE TU IGLESIA,
Y LO ESCLARECISTE
POR SU CIELO MISIONERO,
SU PREDICACIÓN EVANGÉLICA
Y UNA VIDA POBRE
Y ENTREGADA.

TE SUPLICAMOS
QUE COMPLETES TU OBRA,
GLORIFICANDO A TU SIERVO
CON LA CORONA DE LOS SANTOS.
POR JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR. 
AMÉN.

Oración para la devoción privada con licencia del ARZOBISPADO de CÓRDOBA, QUE EN NADA PRETENDE PREVENIR EL JUICIO DE LA SANTA SEDE.

---ooo000ooo--- 
*UN INMIGRANTE*

Procedente de ITALIA, de TORINO, ANTONIO PAUTASSO llegó a SANTA FE hace cien años el 25 de enero de 1869,  en el vapor “Paraná”. Integrando un grupo de inmigrantes que las autoridades nacionales enviaban a disposición de la comisión de Santa Fe.
Le acompañaban su mujer y tres hijos: LUCÍA, de quince años, MARIANA, de doce y DOMINGO, de once.
Por ambiciosos que fueron sus sueños, lejos estaría de imaginar el destino que tendría su descendencia en tierras de América y de Argentina.
En tanto que DOMINGO aseguro la continuidad del apellido con 14 hijos, sus hijas LUCÍA y MARIANA, que contrajeron enlace dos más tarde con DOMINGO BEGNIS y ANTONIO TESSIO, fueron las abuelas de dos gobernadores electos de Santa Fe, elegidos por el voto de sus comprovincianos.
Los PAUTASSO de Cañada de Luque, TOTORAL tienen como padre a DOMINGO GREGORIO PAUTASSO y como madre a LUCRECIA A. FIGUEROA, tuvieron siete hijos del cual soy el último descendiente con ocho hijos PAUTASSO-SIEBERT. De Córdoba desde SANTA FE.

*Editó: gabrielsppautasso@yahoo.com.ar Diario Pampero nº 105 Cordubensis Instituto Emerita Urbanus, Córdoba, lunes 20/21 de abril del Año del Señor de 2010. Fiesta de San Anselmo de Bec, Obispo, Doctor y Confesor. Sopla el Pampero. ¡VIVA LA PATRIA! ¡LAUS DEO TRINITARIO! ¡VIVA HISPANOAMÉRICA! Gratias agamus Domino Deo nostro! gspp.*